November 12, 2016

HISPASONIC: Poesía aural como inclusión de invidentes en los semáforos sonoros

hispasonic

Para nadie es mentira que las sociedades actuales son en gran medida diseñadas desde lo ocular y lo material, dejando en muchos sentidos de lado lo intangible y sonoro. Esto si bien no es un grave problema para muchos, a la hora de hablar de quienes carecen de sentidos como la visión, la situación es otra y el panorama de una ciudad se convierte en un proceso desequilibrado en términos de inclusión.
Sin embargo, lo que hallamos en nuestras ciudades contemporáneas no es del todo negativo, pues son bien conocidas las medidas que se han ido tomando para incluir opciones de circulación, señalización, facilidad de transporte y comunicación con invidentes o personas con algún tipo de dificultad física. Y aunque es largo el trecho que aún queda por recorrer en este ámbito, hay procesos ya establecidos que dan esperanza a la hora de considerar las ciudades del futuro, donde el sonido se convierte en una herramienta importante para generar espacios y vías de encuentro entre quienes más lo necesitan.
Dentro de estas medidas, hay una bien conocida: la implementación de sonidos en los semáforos para avisar cuando es pertinente pasar, algunos de ellos incluyendo ritmos variables que van disminuyendo para indicar la proximidad del cambio del semáforo, ya no dictado por el color sino por el conocido bip o twit, que de hecho varía de muchas formas según las ciudades. Sin embargo, es mayor la inclusión que puede darse en estas iniciativas, no solo porque hay ciudades donde escasean estas herramientas en muchas calles, sino también porque se disponen de otras las rutas que puede tomar la implementación de los sonidos, por ejemplo en la elección de los sonidos que se integran en los semáforos y la consideración de sus capacidades poéticas.
Es precisamente a esta transformación a la que se ha dedicado el talentoso artista sonoro y asiduo explorador de la grabación de campo Félix Blume, un francés que ha pasado numerosos años de su vida explorando la cultura latinoamericana –especialmente la de México– desde su sonido, y que ahora mediante un proyecto llamado “Semáforos Sonoros” está trasladando a la acción social y la transformación de elementos del paisaje sonoro en torno a la integración de personas en discapacidad.
Aunque su idea ya ha tenido algunos procesos anteriores como el de su participación en el Festival Tsonami en Chile, ahora se presenta en México. Su idea es reemplazar el sonido que traen por defecto los semáforos, considerado por muchos como molesto e incluso un tanto salido de contexto con respecto a la cultura y la memoria de un lugar. En su más reciente experimento, ha intervenido un total de 13 semáforos del centro histórico de Ciudad de México, un proyecto creado en colaboración con el museo Ex Teresa Arte Actual.
Los sonidos utilizados tienen un componente significativo en múltiples sentidos: están compuestos de forma natural, han sido grabados por los alumnos de la Escuela Nacional de Ciegos y se han seleccionado y trabajado desde el criterio de Blume con respecto a la estética a proponer, a modo de muestra artística, donde por dos semanas los semáforos sonarán con elementos tradicionales del lugar como un cenzontle, un caracol prehispánico, la campana de un tranvía o una marimba, todos ellos activados una vez el semáforo está en verde.
Una idea de por si innovadora en términos de la posibilidad de intervención del espacio público y la gestación de instalaciones en espacios específicos, donde no solo se tienen en cuenta problemáticas de movilidad, inclusión y comunicación., sino que además se incita a que la consideración de la estética, la memoria y la poesía implícita de lo sonoro, impriman en la escucha de los territorios nuevas líneas de apreciación y encuentro con el entramado social.
Esta forma de asumir el sonido tiene para Blume un aspecto político interesante, relativo a su idea de protesta desde lo sonoro, donde converge la idea de la manifestación desde la voz, la intervención pública y el llamado a la inclusión por parte de las instituciones gubernamentales, junto con las posibilidades innegables de la poética del sonido en su dimensión imaginaria:
“Me interesa mucho la posibilidad de imaginación que tiene el sonido, tener la posibilidad de trasportar a las personas en otro viaje. La ventaja del sonido es que no muestra, es como un libro, cada uno se puede imaginar, cada uno puede hacer su propio viaje a través del sonido”

http://www.hispasonic.com/blogs/poesia-aural-como-inclusion-invidentes-semaforos-sonoros-felix-blume/42408
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June 14, 2016

El Economista / Las voces del Centro Histórico suenan en la Fonoteca Nacional

El Economista

A partir de grabaciones realizadas en el Centro Histórico, el artista sonoro Félix Blume invita a los visitantes a escuchar la ciudad de un modo distinto.
El pasado jueves 9 de junio se inauguró la exposición Polifonía Ambulante del artista sonoro francés Félix Blume en la Fonoteca Nacional, un rincón ubicado en los alrededores laberínticos del Barrio de Santa Catarina, en Coyoacán.
Desde el 2008 la casa de los sonidos de México tiene la misión de preservar la memoria sonora del país, labor que se traduce en la conservación, catalogación, digitalización y difusión de un archivo de sonidos, pero también en eventos como sesiones de escucha, conferencias, cursos, talleres, conciertos y exposiciones temporales. En esta ocasión, la sala René Villanueva aloja una colección de 10 cajitas gritonas, que al abrirlas de par en par dejan escapar las voces de los pregoneros de la calle de Moneda, que en su día a día participan del comercio informal a los pies del Palacio Nacional.
Para su instalación, Félix Blume, quien es vecino de la Alameda Central desde hace seis años, recolectó y atrapó el bien más efímero de quienes en ese contexto ofrecen productos misceláneos. Paseando por la sala de “Coro informal” uno se transporta a la experiencia de transeúnte. Al entrar a la sala, los visitantes pueden abrir y cerrar las cajitas a su antojo, generando un vaivén de enunciados que va del silencio museístico al barullo callejero. Como parte de un ejercicio a cuatro manos, cuatro ojos y cuatro oídos, Daniel Gódinez Nivón realizó ilustraciones de los vendedores que, inspiradas en una serie de postales parisinas de principios del siglo pasado, adornan el interior de las cajitas contenedoras de postales visuales y sonoras.
Con “Coro polifónico”, otra de las piezas comisionadas para Polifonía Ambulante, Blume no sólo sugiere un paralelismo musical y espacio-temporal entre la capital francesa medieval y la capital mexicana contemporánea, sino toda una reflexión y conceptualización de las prácticas de emisión e inscripción de la voz. A partir de la transcripción de la partitura de Les cris de Paris de Clément Janequin, quien recolectó con lápiz y papel el canto de los oficios parisinos de otros tiempos para después contenerlos en una estructura musical, Blume sustituyó la lírica de Janequin por los pregones de los vendedores ambulantes capitalinos para luego ser cantados por un cuarteto de voces.
El resultado se presenta en una instalación audiovisual que también invita a la interacción: el montaje de video con sonido cuadrafónico permite silenciar cada voz de modo individual, las partituras se pueden lo mismo leer que contemplar; también se puede escuchar la pieza del siglo XVI en un par de audífonos que esperan colgados sobre la pared.
En el Jardín Sonoro, un pequeño bosque encantado que esconde ocho bocinas, uno puede sentarse a la sombra de un árbol o deambular por el jardín al tiempo que se deja llevar a otros espacios con “Los gritos de México”, una composición del 2014 que se presenta ahora en versión multicanal. En ella Blume articuló un trajín de sonidos que cuentan las narrativas cotidianas del centro de esta ciudad: ¡venga a ver, aproveche!, ¡le vale 50 pesos!, ¡checa, checa! ¡sí mire, caballero!; interferencias y voces entrecortadas desde los radios de la policía; la rechifla de manifestantes que por momentos podría confundirse con cómo suenan ahora las calles parisinas en medio de inundaciones, huelgas y protestas apaciguadas con gas lacrimógeno. Resuenan murmullos que rezan, el público eufórico de la Arena México, sonidos que van y vienen, que se despiertan y se duermen conforme pasan las horas en las calles y las colonias aledañas al polirrítmico corazón del defectuoso.
Despojados de su contexto, estos llamados despiertan la memoria individual y colectiva de la urbe. Los paseantes del jardín escuchan y se trasladan a los espacios imaginarios y concretos que resultan familiares. Polifonía Ambulante es una lectura de la ciudad, para redescubrirla escuchando.
 
http://eleconomista.com.mx/entretenimiento/2016/06/13/las-voces-centro-historico-suenan-fonoteca-nacional

June 14, 2016

Revista Picnic / FÉLIX BLUME: ARTISTA SONORO Y VENDEDOR AMBULANTE POR UN DÍA

Revista Picnic

Unos gritos de “llévele, llévele” con un acento afrancesado y el típico sonido del cierre de puertas en el metro, son alguno de los sonidos que te reciben al entrar a la Fonoteca Nacional, como principio de la exposición del artista sonoro Félix Blume, “Polifonía Ambulante”
La primera sala nos recibe con un video documental de la travesía del artista francés vendiendo discos piratas en el metro (línea azul) , “originales de Tepito”, (léase cantadito) con 100 sonidos de gritos típicos de la Ciudad en formato MP3. Esta idea surgió como una manera de acercar la mayor cantidad de personas, a escuchar los sonidos de nuestra ciudad de una manera fuera de lo que acostumbramos, (esta vez enfocado únicamente a los pregoneros de la Ciudad de México).
En esta aventura, Félix relata que las personas lo veían de manera rara y que les parecía cómica la escena, pues se encuentra fuera del estereotipo de un vendedor. “Hubo algunas personas que preguntaban y algunas otras que se interesaban más. Así logré vender ¡3 discos!”. Durante esa hora, algunos de los mochila-bocina (personas que venden discos en el metro) se interesaron en su disco y le propusieron venderlo; al no tener éxito, le regresaron el material y “me dijeron que la línea azul no me convenía porque eran más de reggaeton y cumbia, que me fuera a la verde que es más cultural, que ese era mi público” aconsejándole sobre este negocio, que para ellos es muy formal.
Después de tomar el disco pirata que te obsequian como souvenir de la exposición, puedes seguir a la siguiente sala, en donde se encuentran los “Coros Informales” (grabaciones individuales de los gritos de los vendedores). Estos audios grabados por Felix en la casa donde se esconden los vendedores de la policía, te permiten crear tu propio coro de pregones, al estar conformada por 14  “cajitas gritonas o cajas sonoras” con grabaciones de “pura bolsa de novedad”, “la chalina de moda”,”Aguas”; las cuales puedes combinar, abriendo de una en una o las 14 al mismo tiempo, si eres una persona extrema.
En el interior de estas cajas, se encuentran postales con ilustraciones de Daniel Godínez Nivón en complemento con una línea de una partitura, con la letra y notas de cada grito; idea basada en las postales de Les Cris de Paris(1901) que realizaron para ilustrar el canto renacentista del mismo nombre.
Justo de este canto, surgió la idea del Coro Polifónico, una de las piezas más interesantes de la exposición: “Tomé el canto renacentista Les Cris de Paris de Clément Janequin y lo adapté a una versión mexicana. Copiamos la partitura, sustituí la letra del canto y adapté la letra de los cantos de los vendedores. Después trabajé con los cuatro cantantes y logramos un muy buen trabajo”. En esta sala también puedes crear tu propia versión, manipulando el volumen de cada bocina y formando tu coro con 1, 3 o 4 voces.
Para finalizar con la exposición, en el jardín de la Fonoteca se encuentran esparcidas bocinas que emiten sonidos de la Ciudad de México, en los que puedes encontrar el típico “tamales oaxaqueños”, “el gas”, entre otros, los cuales puede apreciar de una manera distinta, mientras caminas de manera relajada por todo el jardín y te deleitas visualmente con la basta vegetación y la variedad de flores que conforman el jardín .
De esta manera, Felix logra cumplir su objetivo de acercar a la gente a escuchar esos sonidos que a él le maravillaron desde el día uno aquí en México (6 años atrás); pero de una manera totalmente diferente a lo que estamos acostumbrados a escuchar, atrapando nuestra atención hacia cada uno, de manera lúdica y creativa.

http://revistapicnic.com/felix-blume-artista-sonoro-y-vendedor-ambulante-por-un-dia/

June 02, 2016

Faire de la radio autrement – Le Soir (Belgique) au sujet du festival VariaSons

Captura de pantalla 2016-06-02 a la(s) 09.54.41





MUTATION Adieu transistor ? L’écoute radiophonique se métamorphose…
201606 LeSoir – VariaSons (Be)
 




I l ne se passe plus un mois sans que l’on soit alerté sur un nouvel événement radio-phonique : l’Atelier 210 à Etterbeek lance ses « Blow Out Sessions », séances radiophoniques dans le noir complet. Au café L’Eau chaude ou au Pianocktail, dans les Marolles, on organise régulièrement des écoutes publiques. Des théâtres comme l’Océan Nord à Schaerbeek programment des fictions radiophoniques qui font salle comble. Des bibliothèques et certains ciné- mas se mettent sur la même longueur d’onde. Et maintenant, le festival Variasons métamorphose le Théâtre Varia en havre de création sonore pour vivre des expériences inédites autour du son et de l’écoute (lire ci-dessous).